Los Angeles Times
20 octubre 2009
Estudios descubren que los niños latinos de corta edad se quedan atrás con relación a los niños de raza blanca en habilidades cognitivas
Estos resultados destacan la necesidad de la intervención temprana, tal como Head Start, dicen los investigadores.
Por Carla Rivera
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| Preschool children learning numbers with help from their teacher. |
Las inmigrantes latinas pobres tienen bebés sanos, pero a la edad de 2 o 3 años sus hijos comienzan a retrasarse con relación a los niños de raza blanca de clase media en vocabulario, comprensión oral y habilidad para resolver problemas, según dos estudios publicados el martes.
Los investigadores lo llaman la "paradoja del inmigrante": las mujeres latinas embarazadas fuman y beben menos que las mujeres blancas y afroamericanas embarazadas, los latinos recién nacidos tienen índices de mortalidad infantil más bajos y las habilidades cognitivas de bebés entre 9 y 15 meses de edad son aproximadamente iguales para niños blancos y latinos.
Pero para cuando comienzan a caminar, los niños latinos llevan hasta seis meses de retraso respecto de sus homólogos de raza blanca a la hora de comprender palabras, hablar usando frases más complejas y realizar tareas tan simples como resolver rompecabezas.
Los resultados obtenidos por investigadores en la Universidad de California en Berkeley (UC Berkeley, por su nombre en inglés), la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA, por sus siglas en inglés) y la Universidad de Pittsburgh se basan en un estudio de seguimiento a escala nacional de más de 8,000 niños nacidos en 2001 y se van a publicar en la revista especializada ‘Maternal and Child Health Journal’ y la publicación médica ‘Pediatrics’.
Estudios pasados han documentado disparidades entre niños latinos y sus iguales de raza blanca en el jardín de infancia y diferencias de rendimiento persistentes en grados escolares posteriores. Los nuevos hallazgos señalan a los comienzos de dichas brechas a una edad más temprana de lo que se pensaba previamente. También señalan la urgencia de la intervención temprana -- los niños en programas preescolares tales como Head Start puede que ya estén en desventaja, dijeron los investigadores.
"Las habilidades cognitivas y el lenguaje durante la temprana edad son factores importantes a la hora de predecir a quién le irá bien en el jardín de infancia y en los grados iniciales de la escuela elemental," dijo el coautor del estudio Bruce Fuller, un profesor de educación y política pública en UC Berkeley. "Estos retrasos tempranos en el aprendizaje necesitan ser abordados de forma sensible y respetuosa pero necesitan ser abordados en un primer momento."
Fuller y sus colegas atribuyen parte de la paradoja a familias latinas más numerosas, lo cual
podría ocasionar que niños individuales reciban menos atención de sus padres. Un problema más importante, dicen los investigadores, es que las madres latinas pobres tienden a tener un nivel educativo inferior al de las mujeres de otros grupos. Los estudios han descubierto que padres con una educación insuficiente leen menos libros y comparten menos historias con sus hijos, lo cual es fundamental para las habilidades de alfabetización en el futuro.
"La educación materna es el mejor factor a la hora de predecir," dijo Eugene Garcia, un profesor de educación en Arizona State University, quien revisó los nuevos estudios pero no está relacionado con ellos. "Si las madres tienen un nivel educativo bastante bueno, sus hijos van a tener un nivel educativo bastante bueno."
Muchas familias latinas no se ven a sí mismas como el primer profesor de sus hijos, asignando ese papel a las escuelas, dijo la coautora del estudio Alice Kuo, una profesora asistente de pediatría en UCLA.
La ironía, dijo, es que estas familias están buscando una mejor educación para sus hijos pero la presión para trabajar y asimilar pueden impedir ese objetivo.
Los estudios llegan en un momento en que la educación temprana es de un creciente interés para los responsables de las políticas públicas. El presidente Obama ha pedido que se provean $2,100 millones en fondos de estímulo para Head Start and Early Head Start y $8,000 millones para subvenciones estatales para el aprendizaje temprano.
Norma Elizabeth Ochoa, una madre de Whittier, dijo que espera que tales fondos puedan ampliar programas tales como Abriendo Puertas, un programa de preparación para padres dirigido por la organización sin fines de lucro Families in Schools a la que asistió este año. Las clases le ayudaron a ella y a su esposo, Octavio, con sus hijos, Octavio Jr., 10 y Diego, 3.
Ochoa dijo que redujo sus horas de trabajo para pasar más tiempo con sus hijos. Ha aprendido a prestar más atención a sus necesidades y ahora tiene herramientas para ayudar a Diego a desarrollar habilidades para el aprendizaje. El esfuerzo ha dado su fruto.
"Mi objetivo es darles una buena educación, animarlos a ir a la universidad y hacer una diferencia en su futuro”, dijo ella.
Derechos de autor © 2009, The Los Angeles Times

