Sacramento Bee
7 de Mayo, 2010
Grupos demandan al condado de Sacramento para detener los recortes en salud mental
![]() |
| Leslie Napper, una paciente que figura en la demanda legal, depende del condado para obtener servicios de salud mental. Durante más de siete años, ha recibido atención para su trastorno bipolar en Northgate Point, uno de los cinco programas que el condado podría eliminar. |
Por Cynthia Hubert
Los grupos que abogan por los derechos de las personas discapacitadas están solicitando a la corte federal que intervenga en nombre de miles de enfermos mentales del condado de Sacramento que, probablemente, pronto se verán forzados a dejar los programas comunitarios de tratamiento a causa de los recortes presupuestarios.
La demanda, que procura un estatus colectivo, presentada el jueves en el Tribunal Federal de EE. UU., en Sacramento, sostiene que los recortes violan diversas leyes estatales y federales, incluida la Ley sobre Estadounidenses con discapacidades, y sería un golpe tremendo para los pacientes.
Si se eliminan los servicios según lo planeado el 30 de junio, miles de personas con enfermedades mentales crónicas y graves "estarán inevitablemente expuestas a un riesgo aumentado de lesión y muerte", afirma la demanda.
Los querellantes que figuran en la demanda, presentada por Disability Rights California, el Western Center on Law and Poverty (Centro del Oeste sobre Legislación y Pobreza) y la firma Cooley LLP, son cinco residentes en estado de indigencia del condado de Sacramento cuyos programas están a punto de ser eliminados. El condado, la Junta de Supervisores y los funcionarios del condado responsables de administrar los servicios de salud mental ambulatorios son los defensores designados.
Una portavoz del condado dijo que los funcionarios aún tienen que ver la demanda y, probablemente, se rehusarían a hacer observaciones sobre un problema en litigio. Anteriormente, los administradores habían manifestado que no tenían otra alternativa que hacer recortes extremos en un esfuerzo por quitar US$ 17 millones de su presupuesto de salud de la conducta.
En virtud de su propuesta más reciente, el departamento de Servicios de Salud de la Conducta propone suprimir sus vínculos con cinco programas que proporcionan atención ambulatoria para personas con enfermedades tales como esquizofrenia y trastorno bipolar.
Más de la mitad de los programas fueron reducidos durante el año pasado, lo que dejó a los hospitales del área y a las clínicas privadas con problemas para cubrir carencias en la atención. Si se aprueba la propuesta presupuestaria actual, 5.000 o más pacientes tendrían que recibir atención en algún otro lugar.
Para realizar los recortes, el departamento de salud de la conducta ha propuesto ampliar su Clínica de Asistencia Psiquiátrica para Adultos Convalecientes y abrir cuatro nuevos "centros de bienestar" ambulatorios para la salud mental atendidos por trabajadores del condado.
Los proveedores de atención privados están criticando el plan con dureza, ya que alegan que con el nuevo sistema propuesto costaría más brindar e interrumpir la atención para muchos pacientes. El resultado, dicen, sería más personas psicóticas sin tratamiento, atestando las salas de emergencia, vagando por las calles y delinquiendo.
La demanda presenta argumentos similares y urge a la corte para que evite que el condado recorte los servicios.
"Les estamos solicitando que mantengan el status quo," expresó Stuart Seaborn, de Sacramento, abogado principal de Disability Rights California.
"Estos programas ayudan a las personas a mantener su independencia. Estamos satisfechos con las herramientas que el condado ha desarrollado y ahora quieren retirarlas".
Uno de los pacientes que figuran en la demanda es Leslie Napper, de 41 años, que depende del estado para recibir los servicios de salud mental a través de Medi-Cal. Napper ha recibido atención para su trastorno bipolar en Northgate Point, uno de los cinco programas en la mira, durante más de siete años.
Napper llegó a Northgate Point proveniente de un hospital psiquiátrico cerrado.
"Estaba en una crisis profunda", explicó.
El programa ha ayudado a Napper a manejar su medicación y sus síntomas y a evitar recaídas. "La continuidad y la calidad de la atención es incomparable en Sacramento", manifestó. "A diario podemos acceder a todo lo que necesitamos".
Los recortes propuestos han producido una oleada de pánico en los pacientes que han contado con los programas durante año y que han recuperado su estabilidad e independencia, dijo Napper.
"Hemos sentido mucho temor. Hemos llorado mucho", expresó.
Sin los programas, “temo que nos descompensaremos”, manifestó la paciente, que, en el pasado, tuvo alucinaciones y pensamientos suicidas. "Podría hundirme profundamente dentro de mi enfermedad. Lo que es peor, podría suicidarme. Muchos de mis compañeros sienten los mismo”.
El condado ha dado pocos detalles sobre las nuevas clínicas propuestas, incluido el lugar en el que estarían ubicadas, dijo Seaborn.
"Para ellos es imposible poner en marcha un sistema de salud mental ambulatorio que funcione a pleno antes del 1.º de julio," expresó. “Estos pacientes no tienen idea de adónde van a ir".

