Napper v. Condado de Sacramento

Nuestra demanda colectiva protege los servicios ambulatorios de salud mental

En la primavera de 2010, se corría el rumor de que el Condado de Sacramento planeaba cerrar sus clínicas de salud mental para pacientes ambulatorios. Leslie Napper y otros clientes se alarmaron y pidieron ayuda. Nos enteramos de que, para ahorrar dinero, las exitosas clínicas sin fines de lucro se cerrarían el 30 de junio y se volverían a abrir el 1° de julio con nuevos servicios que prestaría el personal del Condado.

Luego de reuniones poco satisfactorias con el Condado, presentamos una demanda junto con nuestros asesores legales adjuntos y una solicitud de mandato judicial para detener los recortes. El Departamento de Justicia de los Estados Unidos presentó un escrito a favor de la moción de nuestros clientes que establece que, según el plan que propuso el Condado, experimentarían una importante reducción de los servicios y correrían el riesgo de ir a hospitales y hospitales psiquiátricos para pacientes internados, lo que transgrede el mandato de integración de la ADA.

“Cuando tenía poco más de 30 años y me diagnosticaron por primera vez que padecía un trastorno de salud mental, era incrédula, me impactó”. Leslie Napper (41) dijo: “Fue difícil aceptar que tenía esta discapacidad, recorrí diferentes hospitales”. Deprimida y desanimada, pensó en suicidarse.

Tras malas experiencias con proveedores de servicios de salud que ofrecían medicamentos Fuertes como único tratamiento, hace unos años descubrió al Equipo de Apoyo Regional en Northgate Point, Sacramento. El enfoque de la clínica para pacientes ambulatorios de Northgate ofrece más: psicoterapia y grupos que ayudan a administrar medicamentos y efectos secundarios para prevenir el comportamiento contraproducente. Además, como señala Leslie: “La coherencia de los proveedores; yo los conozco, ellos me conocen”.

Leslie es totalmente responsable del mantenimiento de un hogar con su anciano padre que necesita asistencia en su movilidad. “Mi padre depende de mí... Con acceso a mis proveedores habituales, confío en que puedo mantener la estabilidad y evitar la necesidad previa de servicios para pacientes hospitalizados... Si fracaso y termino en el hospital, ¿qué sucederá con él?”

En julio, el Juez del Distrito Federal, Mendez, concedió una medida cautelar que impedía que el Condado implementara su plan hasta que el tribunal decida que los beneficiarios de salud mental seguirán recibiendo servicios integrados para evitar la internación. En noviembre, llegamos a un acuerdo provisorio que mantiene vigentes los servicios ambulatorios actuales por lo menos hasta el 30 de junio de 2011, mientras que un experto externo examina las mejores prácticas.

Stuart Seaborn, abogado ejecutivo, dijo: “Nos alegra que el Tribunal haya detenido los recortes y que el Condado ahora deseé continuar con los servicios fundamentales para preserver la salud mental y la seguridad de 5.000 personas con discapacidades psiquiátricas”.